
En trabajos recientes como La Villa Basque, Vernon, Califòrnia, o Urban Cowboys. The Conference, Responses #1, Responses #2, 7 eleven (attempt 1) y el proyecto Anatomies per a una casa comuna articulan vías de pensamiento y reflexión sobre la interdependencia del individuo con su entorno físico y social a través de la negociación de conceptos de resistencia, desplazamiento, supervivencia, erosión. Los proyectos parten de contextos especialmente norteamericanos y de los valores definidos y distribuidos desde la cultura popular y del American Dream. Las situaciones que construyo y presento en vídeos, video-instalaciones y fotografías son fruto de observaciones de comportamientos regulados que readaptados y recontextualizados a través de performances – a veces irracionales, poco comunes, incluso anti-sociales – evocan simultáneamente teatralidad y veracidad. Es un trabajo conducido por preocupaciones respecto a cómo se construye el significado y es transmitido a través del lenguaje; la forma en que ver, oír, gesticular, definen las relaciones entre individuos más allá del propio cuerpo. Mediante la interrogación de los procesos de representación de eventos personales y colectivos de dimensiones históricas y la forma en que el cine, el vídeo, y la fotografía operan como documentos de experiencias físicas y psicológicas, se cuestionan las distinciones entre libertad individual y colectiva y los valores morales que las definen. Alienación y la familiaridadinducen a una crisis de la experiencia espectatorial en la que el espectador se somete a su propia condición provocando la construcción de nuevos significados.

Reuniones de empresa, encuentros de trabajo... todo un mundo perfectamente codificado y reglado. Los vídeos y fotografías que realiza Adriá Juliá intentan producir cortocircuitos en ese ambiente cerrado. Para ello introduce elementos que le son ajenos, especialmente la figura de un cowboy verde. Los ejecutivos, las relaciones que entablan con lo cotidiano, nos sitúan ante una representación que resulta extraña, aunque familiar. Las actuaciones de una capa social, pese a una apariencia fría y pulida (propia de la estética en la que se desenvuelven), son vistas como representación pura y dura. Juliá es un constructor de escenas que narra utilizando la ficcionalización propia de una buena parte del arte actual. El extrañamiento ante los deseos que produce la sociedad capitalista avanzada del mundo occidental es analizado desde una postura en principio aséptica, pero con carga de profundidad incluida, pese a esas superficies brillantes.