Friday, February 22, 2008

JANET CARDIFF - Münster Walk (1997)

En el verano vimos, o mejor experimentamos, el paseo (walk) que hizo Janet Cardiff para el Skulptur Projekte Münster en 1997. En la versión original la obra constaba de dos partes: una de audio y una visual. En el Skulptur Projekte Münster 2007 solamente se exhibió la parte de sonora: un recorrido por la ciudad con un i-pod que hace referencia a un guided- tour, pero que construye otra clase de asociaciones con el lugar. Nos interesa este trabajo por las confluencias a distintos niveles entre la ficción y la realidad, el arte y la vida.

En los noventas Janet Cardiff llegó a ser conocida por sus site-specific audio walks por ciudades en todo el mundo. A través de los auriculares el espectador se aísla de los sonidos de la realidad y se deja a disposición de la voz de la artista que le comunica información y una serie de instrucciones. En vez de una visita basada en hechos o una historia de la ciudad, el espectador oye las voces y los sonidos que tiene una referencia a cada ambiente. Por ejemplo el gorjeo de los pájaros, el repiqueteo de campanas y el ruido de la calle. Estos sonidos ambientales son complementos dos de elementos narrativos, tales como los informes y los pensamientos acerca de escenarios locales, así como las historias de crimen y otros elementos ficticios.

Para el Skulptur Projekte en 1997, Cardiff desarrolló un audio-walk que empieza en el centro de Münster; en el Landesmuseum. Es una ficción acerca de un hombre mayor que sigue las pasos de su hija ausente por el pueblo, parándose donde ella se habría parado, creando mapas y escrituras de sus supuestas derivas. De esta forma Cardiff construye una historia a partir de sus propias impresiones del lugar fusionándolas con experiencias de su vida. Decidió trabajar con un carácter masculino de edad avanzada porque en el pueblo vivían muchos hombres mayores sin trabajo o jubilados que deambulan o descansan en las bancas de Münster. A Cardiff le interesaba la relación de ellos con la segunda guerra mundial, los amigos que ellos podrían haber perdido en la guerra y como las familias fueron afectadas por esto. La historia fue inspirada también en un amigo suyo que acaba de perder a su hijo en un accidente de coche. El trató de seguir o reproducir sus movimientos por el paisaje, re-fotografiando muchas de las fotografías que él había tomado. A través de la cámara, el intentó ver lo que su hijo habría visto, y de este modo recuperar algunos momentos de su memoria.

Debido a la alta calidad de la grabación, la impresión acústica es hiperrealista, y al mismo tiempo confunde el sonido manipulado por ella y el de la ciudad. Existe un punto en el que uno va perdiendo la noción de lo que es real y de lo que esta manipulado, entra en juego el azar y las coincidencias entre lo que se narra y lo que sucede. Por ejemplo, durante el audio-walk los sonidos grabados de los coches se mezclan con los sonidos de los coches de la calle. Cuando ella habla acerca de un coche rojo, puede coincidir que el coche pase delante tuyo.

De esta forma el receptor se hace mas conciente de su contexto, enfocando su percepción en lo que esta a su alrededor, ya que por un lado tiene que lidiar con los acontecimientos reales de la ciudad (normas de circulación, sentido de ubicación, etc.) y al mismo tiempo existe una presión por no perder la continuidad de la historia y de las instrucciones de Cardiff. Esta cantidad de información a la que el oyente esta sometido es una provocación para que el construya sus propias asociaciones y ficciones.

La experiencia de los audio-walks diluyen la diferenciación entre actor y espectador. El oyente se convierte en actor que ejecuta las instrucciones siempre en diferentes circunstancias cada vez. La obra funciona como partitura, que acompaña como banda sonora de la película que esta siendo construida por el usuario al realizar la obra.

Un aspecto importante de la obra de Cardiff es la tecnología que usa, la grabación binaural. Se le compara a un antiguo estereógrafo tridimensional. El estereógrafo se utilizaba para mirar una imagen fotografiada dos veces a través de dos lentes separados entre aproximadamente la misma distancia que existe en nuestros ojos. Las dos fotos se miran luego a través del estereógrafo como una única imagen tridimensional. De forma análoga, las grabaciones binaurales consisten en dos grabaciones de audio superpuestas que simulan la recepción del sonido a través del oído izquierdo y del oído derecho. El proceso requiere la utilización de una cabeza artificial con un micrófono por cada oído. Cuanto más real la cabeza (hasta el pelo influye en la grabacion) más hiperrealista será la grabación. Por esta razón el oyente tiene la sensación de que el sonido va de su oído derecho al izquierdo o de atrás hacia delante.

La grabación binaurial se inventó en 1881, pero por los altos costes de producción como la utilización obligatoria de auriculares han mantenido esta tecnología en relativo anonimato. Por esta razón, es posible que la mayoría de personas que se enfrentan a un sonido binaurial sea la primera vez que oyen una grabación de este tipo.

Estamos acostumbrados a calcular las dimensiones del espacio que nos rodea mas o menos automáticamente a través del sonido. En parte por herencia y en parte por formación, la mayoría de los seres humanos somos capaces de visualizar un espacio según los sonidos que oímos. Una persona con los ojos vendados es capaz de distinguir las diferencias acústicas entre una cabina de teléfono y una sala grande y vacía. La grabación binaural imita la forma en que la mente recibe y percibe el sonido a través de la masa ósea y el cerebro, mediante grabaciones que parecen tan reales que los sonido grabados y ambientales se confunden. El resultado es la percepción de un espacio tridimensional.

Cardiff aprovecha esta capacidad de análisis sensorial grabando los sonidos ambientales de distintos espacios para recrearlos entre el espectador. Tenemos la sensación de estar físicamente en otro mundo, un mundo que nos llega a través del oído. En cierto sentido, reformatea el mundo acústico para acomodarlo en nuestra mente.


Para escucharlo: www.cardiffmiller.com/artworks/walks/muenster.html